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Resurfacing cerámico de cadera: 69 días tras el quirófano

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Diario de recuperación · 15 min de lectura

¿Puede el resurfacing cerámico de cadera devolverte tu ritmo de vida?

A los 43 años, con coxartrosis Tönnis 3 en ambas caderas y tres años intentando mantener un cuerpo que ya no me dejaba practicar los deportes que me gustaban, atarme las zapatillas, meterme en el coche con normalidad ni dormir en cualquier postura, me operé la primera cadera. Esto es cómo llegué hasta el quirófano y los 69 días que he vivido después.

Diario de un paciente · 5 mayo 2026

Radiografía AP postoperatoria de pelvis: cadera derecha con prótesis de resurfacing cerámica-cerámica ReCerf MatOrtho, cadera izquierda con coxartrosis bilateral pendiente de cirugía
Radiografía AP postoperatoria. Cadera derecha con prótesis de recubrimiento cerámica-cerámica ReCerf™ (MatOrtho). La cadera izquierda, todavía sin operar, muestra la coxartrosis bilateral.

Finalmente, a finales de febrero entré a las 16:00 en quirófano de la Clínica Cemtro de Madrid. Cuando salí, llevaba dentro una prótesis de recubrimiento cerámica-cerámica en la cadera derecha. La izquierda tendrá la suya a mediados de julio.

Lo que cuento aquí no va de récords ni de una disciplina concreta. En realidad, va de recuperar el ritmo de vida que la coxartrosis llevaba años quitándome poco a poco: desde dormir bien por las noches hasta poder agacharme a recoger una moneda del suelo o montarme en el coche con normalidad. Además, llevaba dejando deportes que para mí eran fundamentales — frontenis, pádel, motos, caballos, taekwondo — es decir, prácticamente cualquier cosa que exigiera movilidad y agilidad lateral.

Antes del quirófano hubo tres años de pelea y, al menos, media docena de consultas con traumatólogos distintos, los cuales todos me recomendaban dejar el deporte de impacto y empezar a pensar en una vida más sedentaria. En fin: con 43 años tenía que llevar una vida mucho más tranquila de lo que estaba acostumbrado, y no quería aceptarlo.

Tres años con coxartrosis Tönnis 3: el cuerpo que se va apagando

Mientras tanto, durante tres años luché con la misma situación a base de movilidad, flexibilidad, fortalecimiento de glúteos, pilates, plantillas y todo lo que cae en la categoría de «mantenimiento». Nada mejoraba. Lo que cambiaba era la lista de lo que podía o no podía hacer.

En particular, uno de los deportes que más entrenaba era el trail de media distancia: 4 o 5 carreras al año de 50–60 km por montaña. Al principio no me dolía mientras corría. El precio se cobraba después: cualquier carrera de más de 50 km me dejaba muy tocado en la zona de la cadera durante los días siguientes.

El taekwondo lo tuve que dejar antes que nada — las piernas y las caderas, sencillamente, no se movían. Y luego empezaron a complicarse las cosas pequeñas, las que en realidad te dicen lo grave que es la cosa.

La lista de cosas que dejé de poder hacer

  • Correr largo. Tiradas largas de montaña. Funcional durante la carrera si no era muy complicada técnicamente, pero machacado los días después.
  • Taekwondo. Lo dejé porque las caderas no acompañaban en absoluto a las patadas ni a las posiciones bajas. Sencillamente no llegaban.
  • Cosas puntuales que antes hacía de vez en cuando: moto y caballo. Sin ser ni mi pasión ni una práctica habitual, las pocas veces que tocaba subirse a una u otra se volvían imposibles. Bastaba con tener que abrir un poco las piernas para sentarme a horcajadas para no aguantar ni un minuto.
  • Esquí fuera de pista y travesía. Esquiando «en línea» me defendía, pero me preocupaba mucho la posibilidad de tener que hacer una cuña muy forzada o un giro extremo en una situación comprometida y bloquearme por la limitación.
  • Cosas cotidianas. Meterme en el coche, agacharme al suelo a recoger una moneda, atarme las zapatillas. Acababa encontrando truquillos para ir tirando, pero cada gesto pequeño tenía su pequeña negociación con la cadera.
  • Dormir. Según en qué postura me costaba conciliar el sueño y me despertaba a media noche.

El consejo unánime ante la coxartrosis: «deja de correr»

Después, pasé por muchos traumatólogos, varios de ellos con renombre. Cuando veían mis radiografías el guión era siempre el mismo: cambio radical de vida, dejar de correr, olvidarme del taekwondo, quedarme con natación y bicicleta y poco más. Vida tranquila, cuerpo tranquilo.

«Aprende a vivir con limitaciones. A tu edad no se opera, eres demasiado joven, intenta aguantar al máximo antes de la operación…»

— Resumen, casi literal, de varias consultas

El problema es que no era una vida tranquila lo que yo había construido durante toda mi vida. Y aceptar a los 43 que ya no podía correr, atarme las zapatillas sin truco o montar a caballo, en moto, esquiar… no encajaba con la respuesta «es lo que hay».

Descubrir el resurfacing cerámico de cadera

Buscando alternativas di con el resurfacing cerámico de cadera: una prótesis de cadera de recubrimiento que conserva el hueso femoral en lugar de cortarlo, pensada precisamente para pacientes jóvenes y activos.

La planteé primero a un traumatólogo muy reconocido, y su respuesta fue clara: no me la recomendaba, salvo que fuera Militar, Guardia Civil de operaciones especiales o tuviera una vida que exigiera meterle ese trote al cuerpo. Para un deportista multidisciplinar, su recomendación era una prótesis total convencional más adelante cuando cumpliera más años, e ir dejando deportes de impacto.

Sin embargo, salí con la sensación de que la respuesta no estaba completa. Seguí buscando.

Segunda opinión: Hip Institute

Por eso contacté con Hip Institute, una unidad muy especializada en cirugía de cadera. Conversación amable, valoración seria, expediente completo revisado. Me recomendaron operar con un resurfacing. Entendían el perfil: paciente joven, deportista, con coxartrosis bilateral Tönnis 3 y con un proyecto de vida activa que la prótesis total de cadera convencional iba a recortar.

Aun así quería una tercera mirada antes de pasar por quirófano.

Tercera opinión: Dr. Novoa y la prótesis ReCerf cerámica

Mientras seguía investigando, me topé con que a finales de 2025 se había implantado en España la primera prótesis de recubrimiento de cerámica, y la había puesto el Dr. Novoa en la Clínica Cemtro. Pedí cita con él.

La conversación fue muy distinta a la primera vez con otro traumatólogo en Cemtro: misma valoración técnica que Hip Institute — operar con resurfacing cerámico — y, además, experiencia directa con la nueva versión ReCerf cerámica-cerámica de MatOrtho.

Por qué finalmente me decanté por Novoa

Tres motivos:

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Experiencia con la prótesis cerámica

Como apunte, históricamente el resurfacing se ha hecho metal-metal. Funciona bien mecánicamente, pero tiene un punto débil documentado: posibles problemas de biocompatibilidad y filtrado de iones metálicos al torrente sanguíneo. La versión cerámica-cerámica de MatOrtho (ReCerf™) elimina ese riesgo. Y Novoa ya la había implantado.

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Cobertura del seguro

En cuanto a costes, mi seguro privado cubría prácticamente toda la operación excepto la propia prótesis, que es algo muy nuevo y la mayoría de aseguradoras no lo incluyen aún. El extra de bolsillo: 7.000 € + IVA por cadera. El fabricante es MatOrtho (Reino Unido).

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Referente certificado en España

En el momento de la operación, el sistema ReCerf de MatOrtho y el Dr. Novoa eran de los pocos —o únicos— que la ponían en España. Centro de referencia y alto volumen.

Ficha clínica resumida

DiagnósticoCoxartrosis derecha Tönnis 3 (impacto femoroacetabular evolucionado)
CirugíaResurfacing cerámica-cerámica
ModeloReCerf™ Hip Resurfacing System (MatOrtho, Reino Unido)
Edad en cirugía43 años
Cirujano y centroDr. Novoa, Clínica Cemtro (Madrid)
Hospitalización2 noches (la primera ya me querían mandar a casa)
Coste prótesis7.000 € + IVA por cadera (no cubierta por seguro)

Resurfacing cerámico ReCerf vs prótesis total convencional

Por otra parte, antes de seguir, vale la pena dejar clara la diferencia entre las dos opciones que se barajaban sobre la mesa. Para un paciente joven y activo, esta tabla resume por qué la balanza se inclina hacia el resurfacing cerámico:

CaracterísticaResurfacing cerámico ReCerfPrótesis total convencional
Preservación óseaConserva cabeza y cuello femoralElimina cabeza femoral; vástago largo
Par de fricciónCerámica-cerámica (MatOrtho ReCerf)Polietileno-metal o cerámica-polietileno
Iones metálicos en sangreSin riesgo (cerámica)Sin riesgo (par sin metal)
Recambio futuroMargen para PTC posteriorRevisión más compleja
Riesgo de luxaciónMenor (cabeza más grande)Mayor
Propiocepción y cargaMás natural (preserva biomecánica)Transmisión de cargas alterada
Paciente idealJoven, activo, deporte de impactoMayor de 65, vida tranquila
Vuelta al deporte de impactoPermitida a los 3 mesesDesaconsejada en general

La cita que selló la decisión

De hecho, el informe decía:

«Dado la juventud y edad del paciente, así como su actividad deportiva (trail, bici, artes marciales, natación) y expectativas de seguir manteniéndola, se recomienda prótesis de recubrimiento de cerámica-cerámica… preserva hueso en pacientes jóvenes candidatos a un recambio en el futuro, mejor propiocepción y transmisión de cargas que las prótesis convencionales, así como menor riesgo de luxación.»

— Informe del Dr.

Es decir: con un resurfacing me quedo casi todo el fémur, el día que dentro de veinte años haya que cambiar la prótesis hay margen para una PTC convencional, y mientras tanto puedo correr por monte y seguir manteniendo mi ritmo de vida sin pedir permiso. Tres opiniones distintas. Dos de ellas — Hip Institute y Novoa — coincidían. Y la versión cerámica resolvía el punto débil histórico del resurfacing. Ahí lo tuve claro.

Preparar el cuerpo para el quirófano

A continuación, tomada la decisión, lo siguiente fue intentar llegar a la operación en la mejor forma física posible. La idea era simple: cuanto mejor llegue al quirófano, mejor saldré. Una cadera limitada no me permitía entrenar como antes, pero sí podía mantener un cuerpo fuerte y aeróbicamente decente sin meterle impacto. Mi rutina las semanas previas a la cirugía:

  • 2 días por semana de gimnasio, centrado en fuerza de tronco, glúteos y miembro superior — todo lo que pudiera entrenarse sin forzar la cadera.
  • 2 días por semana de piscina, para mantener cardio sin impacto.
  • Paseos largos por el monte con el perro, todos los días. Volumen aeróbico bajo impacto, naturaleza y cabeza despejada.
  • Vigilar el peso. Estable en 70 kg para 175 cm. Cada kilo de más es un kilo extra que la prótesis va a tener que cargar el resto de mi vida.

El día del quirófano: implante de prótesis ReCerf MatOrtho

06:00 salida desde mi ciudad natal. 10:00 ingreso. 15:00 quirófano. 16:00 empieza la cirugía. A las 18:00 ya estaba despertándome en reanimación. Cuatro horas de vigilancia, agua a las 21:00, caldo y jamón york a las 22:00 en la habitación. Cero dolor. Me quedé las dos noches y me dieron el alta a las 36 horas con tensión un poco baja, una analítica de hierro mejorada y el primer chute IV.

La cicatriz al día 69 tras el resurfacing

Por ejemplo, esta es la cicatriz cerrada al día +69 después del quirófano. Mide unos 18 cm y el abordaje fue posterolateral modificado, el habitual para el implante del componente femoral del resurfacing cerámico ReCerf.

Cicatriz al día 69 totalmente cerrada de 18 cm tras resurfacing cerámico de cadera del Dr. Novoa en Clínica Cemtro, vuelta al gimnasio y piscina
Día +69 · Cicatriz cerrada de 18 cm. Vuelta al gimnasio y piscina. La cicatriz ha pasado por: costra reciente (D+9), apósito retirado (D+21), conducción (D+24), costra activa (D+30), costra reduciéndose (D+44), última costra cayéndose (D+50), punto residual (D+55), cierre completo (D+69).

Recuperación del resurfacing de cadera: hitos en orden

Lo más útil que he encontrado desde que decidí escribir esto es esta lista. No son grandes hazañas, son los pequeños mojones que te dicen «esto va saliendo»:

  1. D+1. Primer paseo asistido por el fisio (5–10 min).
  2. D+2. Alta hospitalaria a las 36 h. Vuelta a casa, parada en el km 103.
  3. D+3. Primera ducha. Ejercicios pautados (3×10 elevación de nalgas y flexo-extensión).
  4. D+22. Revisión de las 3 semanas en Cemtro: paso de dos muletas a una.
  5. D+24. Primera vez al volante. Sensación rara pero buena.
  6. D+26. Primer pedaleo en bici estática (15 min).
  7. D+28. Empieza la rehabilitación. Primer paseo sin muleta.
  8. D+38. Subida a las pendientes sin problema.
  9. D+41. Revisión 6 semanas en Cemtro. Conduje 2 horas hasta Madrid. Radiografía OK.
  10. D+45. Paseos largos por el campo de 45–60 minutos.
  11. D+51. Primer trote… inconsciente.
  12. D+69. Hoy. Cicatriz cerrada. Más movilidad en la operada que en la izquierda.
Radiografía de detalle de la prótesis de resurfacing cerámica-cerámica ReCerf MatOrtho en cadera derecha, control de revisión a las 6 semanas
Radiografía de control a las 6 semanas. Vista de detalle del componente femoral cerámico ReCerf asentado sobre la cabeza del fémur preservado.

El día que mi cuerpo se puso a correr antes de tener permiso

«Ayer se me cayó la última costra de la cicatriz. También, inconscientemente me he puesto a correr, con buenas sensaciones, pero paré rápido ya que no debía.»

— Diario, día +51

Por otro lado, el protocolo del Dr. Novoa dice impacto a partir de los 3 meses. Yo iba por mes y medio cuando, paseando con el perro, me sorprendí trotando. No fueron dos zancadas, fueron varias. El cuerpo recordó cómo se hacía antes que la cabeza diera permiso. Si yo fuera médico me reñiría, pero como soy paciente, lo que sentí fue alivio. Fue la excepción: no volveré a correr hasta que esté al 100% recuperado de las dos caderas.

Lo que me ha sorprendido (lo bueno y lo malo)

Dormir es la batalla más larga

Asimismo, me esperaba el dolor. No me esperaba que durante tres semanas lo más complicado fuera dormir boca arriba, con almohada bajo las rodillas y otra entre las piernas para evitar luxar. El día +19 fue la primera vez que dormí dos noches seguidas razonablemente bien. Si te operas, prepara almohadas. Y taloneras: el roce del talón con la cama me dejó la piel sensible.

Llegar bien al quirófano cuenta

De hecho, en la valoración pre-anestésica me detectaron una hemoglobina de 13,8 g/dL — anemia leve. Me recomendaron Fisiogen Ferro Forte oral semanas antes y eso, sumado a un chute IV durante el ingreso, me ahorró una transfusión que me daba pánico.

Entonces, ¿devuelve el resurfacing cerámico el ritmo de vida?

En resumen, a día +69, mi respuesta sincera es que sí, y por encima de mis expectativas. La cadera operada ya tiene más movilidad que la que aún espera turno. De momento estoy muy contento con la recuperación y la evolución de todo.

Sin embargo, el matiz importante es que estos 69 días son una cadera. La otra está aún por operar. La respuesta completa la tendré a comienzos de 2027, cuando ya espere estar al 100% recuperado y las dos caderas vayan por libre. Pero si lo que hoy estás valorando es si esta cirugía tiene sentido para alguien activo de 40 y pico años con coxartrosis —la mía bilateral, Tönnis 3—, mi experiencia hasta aquí dice que sí cambia las reglas del juego.

Próxima cirugía: segunda cadera con ReCerf cerámico

Por tanto, a mediados de julio paso por quirófano otra vez para la cadera izquierda. Hasta entonces toca preparar el cuerpo lo mejor posible: gimnasio, bici, piscina y paseos largos a diario. Después de la segunda cirugía, lo previsible es algo parecido a esto pero por partida doble.

Luego, a partir de ahí, recuperar progresivamente lo que estos años fui dejando: el monte, las artes marciales, el esquí de travesía, y también las cosas puntuales — subirse en una moto o a un caballo cuando toque, sin tener que pensarlo dos veces.

Preguntas frecuentes sobre el resurfacing cerámico de cadera

¿Qué es exactamente el resurfacing cerámico de cadera?

Es un tipo de prótesis de cadera de recubrimiento en el que el componente femoral se acopla sobre la cabeza del fémur sin necesidad de cortarla, a diferencia de una prótesis total de cadera convencional.

La versión cerámica-cerámica, como el sistema ReCerf™ de MatOrtho, sustituye el par de fricción metal-metal por cerámica, eliminando el riesgo histórico de filtrado de iones metálicos al torrente sanguíneo. Está especialmente indicada en pacientes jóvenes y activos con coxartrosis evolucionada que quieren preservar hueso femoral para un eventual recambio futuro.

¿En qué se diferencia de una prótesis total de cadera convencional?

En cambio, la prótesis total de cadera (PTC) sustituye la cabeza femoral por un vástago largo cementado o ajustado a presión dentro del fémur, eliminando hueso. El resurfacing, en cambio, preserva el cuello y la cabeza del fémur recubriéndolos con la prótesis.

Las ventajas en pacientes jóvenes son: mayor preservación ósea (queda margen para una PTC futura tras 15–20 años), mejor propiocepción, transmisión de cargas más natural y menor riesgo de luxación. La desventaja histórica del modelo metal-metal —liberación de iones metálicos— queda resuelta con la versión cerámica.

¿Cuándo se puede volver a correr tras un resurfacing?

El protocolo del Dr. Novoa indica esperar 3 meses para reincorporar ejercicios de impacto como la carrera. Hasta entonces se permiten paseos, bicicleta y piscina. La progresión exacta depende de cada paciente, del control radiográfico postoperatorio y de la consolidación ósea bajo la prótesis.

La indicación general es priorizar la integración del implante antes de cualquier carga repetitiva, incluso si la sensación subjetiva del paciente es de ya estar preparado.

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Este post es la experiencia personal del autor y no sustituye consejo médico. Cualquier decisión sobre una cirugía debe tomarse con un cirujano traumatólogo cualificado tras valoración individual.